En evolución constante: 12 monos pasó por Boris Club

La banda oriunda de Paraná llegó a Buenos Aires para presentarse en el barrio de Palermo.

Pasadas las 22 y ante un público expectante, los 12 Monos pisaron por primera vez el escenario del Boris Club.

La noche se abría con una interpretación impecable de “Sonreirás“, corte que da nombre a su nuevo disco. El revuelo de aplausos daba paso a “La Frontera“, mezcla de reggae y ska que sonaba a paso firme y evidenciaba que ya nada los iba a detener. Llegaba el turno de “Lo que ves” y Sebastián López, frontman de la banda, invitaba a formar parte de esta ranchera al productor de su última placa discográfica, Diego “Chapa” Blanco, músico que se desempeña como tecladista en Los Pericos.

A esa altura, también los vientos comenzaron a ser protagonistas con “No se nada de amor“, y minutos después nuevamente el Chapa Blanco volvió a subir al escenario para lucirse con “La vida se va“. Enseguida llegó “Mentira” en forma de balada, acompañada de bajo y guitarra sutil, en una interpretación tan prolija que no se notaba la ausencia de Manuel Moretti, cantante de Estelares, quien colabora en la versión original.

El show continuaba y la energía se hacía sentir en la sala, un cantante con registros impecables, a puro carisma, sonrisas y complicidad con sus músicos, eran la combinación perfecta para la aprobación del respetable. “Your love” de The Outfield comenzó a sonar y le sentó muy bien a la banda completa, buenos coros y una batería marcando el ritmo arrancaron la ovación del público, sorprendido al oir ese paso tan inmediato a un fragmento de Sobredosis de TV de Soda Stereo, trío de cuerdas explosivo, con punteo incluido para conquistar más aplausos.

Sin dudas, el enganchado que le puso el condimento rockero al espectáculo. De a poco se acercaba el momento cúlmine y la música seguía ahí, sonando casi sin interrupciones. Un enganchado más y la alegría se hacía notar con “El Circo“, en donde el público entró en juego. A las palmas se le sumaron movimientos de pies y algunos saltos frustrados, “me dicen que no se puede…” interrumpía el cantante.

Es que, nada debería estar prohibido. Ahora sí, era el momento de bajar el telón: “Paz” y “Ángel y Diablo” llegaron casi como en forma de bises, la frutilla de este postre musical de casi dos horas, en donde la banda de la capital entrerriana supo lucir de manera excelente sus 15 años de trayectoria.

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